Herramientas y Conocimientos: La estrategia de PCI para el éxito productivo en Alto Paraguay

La asociación civil Pro Comunidades Indígenas (PCI), con sede en Filadelfia, continúa acompañando a comunidades en el departamento de Alto Paraguay.

En una reciente entrevista para Radio ZP-30, Jacinto Villalba, técnico de la organización, compartió los significativos avances del proyecto «Pastizales y Medios de Vida de la Comunidad», una iniciativa financiada por WWF Paraguay.

Este programa trabaja codo a codo con las asociaciones de Puerto Diana y Puerto Esperanza, en el distrito de Bahía Negra, con el objetivo de potenciar las capacidades productivas de pequeños ganaderos y grupos dedicados a la apicultura, horticultura y agricultura.

Tras un primer año dedicado a la planificación participativa, donde las comunidades definieron sus prioridades, el proyecto ha pasado a la fase de implementación técnica. PCI ha facilitado la entrega de materiales esenciales como alambres, tejidos, media sombra y diversas herramientas de trabajo.

«Nuestro compromiso fue proveer los insumos, y el de la comunidad, ponerlos en marcha», explicó Villalba. Tras una reciente gira de seguimiento, el técnico confirmó que las contrapartidas acordadas se están cumpliendo con éxito: «Verificamos que están avanzando rápidamente; ya están preparando todo para una nueva etapa de producción».

Resiliencia ante el clima y educación financiera

Uno de los mayores desafíos en la zona es la horticultura, debido a las extremas temperaturas del Chaco. Sin embargo, Villalba destacó la resiliencia de los productores locales que, a pesar del calor, persisten en sus cultivos con el apoyo técnico de la asociación.

Un pilar fundamental de esta intervención es que no se realizan transferencias directas de dinero en efectivo. El apoyo se canaliza a través de materiales e insumos que permitan a las comunidades generar sus propios ingresos. Además, el proyecto incluye un fuerte componente de educación financiera: Cursos básicos sobre manejo de fondos y administración.

Bancarización: Gracias a una alianza con el Banco Nacional de Fomento (BNF), los productores han podido abrir cuentas bancarias para recibir transferencias de sus ventas y formalizar su economía.

La zona de Bahía Negra posee un alto potencial productivo, especialmente para la apicultura, gracias a la rica floración cercana al río. No obstante, el principal obstáculo sigue siendo el acceso a mercados justos. Actualmente, muchos productores a menudo se encuentran con compradores que buscan grandes cantidades a precios muy reducidos.

Ante esto, PCI trabaja para que los productores puedan procesar su miel bajo estrictas normas de higiene, permitiéndoles posicionar su marca en el mercado y obtener precios competitivos.

Mirada al futuro: Avicultura y autosustentabilidad

El próximo gran paso del proyecto es el fortalecimiento de la avicultura. Para garantizar la rentabilidad, la estrategia se centra primero en la producción de alimento balanceado. «El costo del maíz y el balanceado es muy alto. Por eso, nuestro plan es preparar primero una chacra comunitaria para producir el alimento en la zona. Una vez asegurado el sustento, iniciaremos la cría de pollitos», concluyó Villalba. Con este enfoque integral que combina infraestructura, capacitación y visión de mercado, PCI y sus aliados buscan transformar la calidad de vida en el Alto Paraguay, respetando siempre la identidad y el territorio de las comunidades indígenas.

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