Cada 23 de abril se recuerda el Día Mundial del Libro, un recordatorio que nos invita a celebrar la lectura, la industria editorial y la protección de la propiedad intelectual por medio del derecho del autor, valores que son fundamentales para el desarrollo cultural y la difusión del conocimiento.

Este recordatorio, que se ha celebrado a nivel internacional desde 1988, impulsada por la UNESCO. El objetivo era expandir la lectura y crear hábitos de lectura. La Conferencia General de la UNESCO, que tuvo lugar en París en 1995, tomó la decisión de rendir un homenaje universal a los libros y autores en esa fecha. El objetivo era alentar a todos, y en particular a los jóvenes, a descubrir el placer de la lectura y a valorar las importantes contribuciones de aquellos quienes han impulsado el progreso social y cultural de la humanidad. En ese contexto, la UNESCO creó el Día Mundial del Libro y del Derecho del Autor.
¿Cómo impulsamos hábitos de lectura?
Fomentar la lectura desde temprana edad:
Es crucial fomentar la lectura desde edades tempranas, según indican diversos estudios. La exposición a libros en el hogar durante la infancia y la adolescencia no solo mejora las habilidades lectoras, sino que también potencia las capacidades numéricas y tecnológicas, lo que se traduce en un impacto positivo en el desempeño futuro de los niños y adolescentes.
Identificar las motivaciones, temáticas o géneros de tu agrado:
La selección de libros, temas o géneros afines a tus intereses es fundamental para construir un hábito de lectura. Si sientes un gusto especial por algo, seguramente tienes un contexto formado y un interés por conocer más. De ese modo, tus lecturas y tu deseo de mantenerlas serán por gusto y no por obligación, lo que te permitirá disfrutar de la lectura de manera más plena y satisfactoria.
Establecer metas de lectura realistas:
Si quieres crear hábitos de lectura o ser más riguroso, puedes establecer metas alcanzables. Dedicar 15, 30 o 45 minutos diarios a la lectura es una buena opción. A medida que te sientas más cómodo o encuentres un mejor ritmo de lectura, puedes ir aumentando gradualmente el tiempo o la cantidad de páginas a leer.
Crear un ambiente de lectura agradable:
El entorno puede influir considerablemente en tu experiencia de lectura. Por eso es importante encontrar un lugar tranquilo y cómodo que te resguarde de distracciones, ya que, de esta manera, podrás concentrarte en lo que estás haciendo y evitar que otros factores intervengan tu lectura.
Para desarrollar un nuevo hábito, como la lectura, se requiere tiempo y dedicación. Puede parecer difícil al principio, pero con práctica y esfuerzo, se puede desarrollar una habilidad valiosa y gratificante. Con el paso del tiempo, percibirás que la lectura adquirirá una relevancia primordial en tu vida. Al mismo tiempo, te darás cuenta de que leer no solo es gratificante, sino que también amplía tu horizonte de conocimientos.
