Cerrar el ciclo con gratitud

Llega el año a su fin y está lleno de bendiciones; por dondequiera que pases dejas gran abundancia. Salmos 65:11-13

Este versículo describe cómo Dios corona el año con su bondad, trayendo gran abundancia y haciendo que los desiertos florezcan, las colinas se alegren, las praderas se llenen de ovejas y los valles de trigo, lo que culmina en un canto de júbilo y alegría generalizada por la generosidad divina.

El calendario es una sucesión de días y al termino de este año 2025, es el momento preciso para realizar una introspección personal, ya que nos invita a reflexionar sobre nuestras acciones y pensamientos. Un tiempo de agradecer porque hemos visto la mano de Dios en cada situación de nuestra propia vida. En este tiempo, el pasado se convierte en testimonio y el futuro en esperanza.

En el transcurso del año , experimentamos una gran variedad de emociones, que van desde la alegría, la esperanza y el amor (en momentos positivos) la tristeza, el miedo, la ira y la ansiedad (ante desafíos), pasando por la sorpresa, la curiosidad, la frustración y el orgullo, especialmente en eventos clave como fin de año, que trae consigo el tiempo de reflexión, balance y renovación a la vida personal. Cerrar ciclos con gratitud de lo que el año 2025 pudo haber traído entre victorias brillantes o valles oscuros.

Terminar el año es reconocer que, aunque los planes cambiaron o los desafíos fueron grandes, Dios siempre estuvo presente en cada situación. Un año mas de la bondad y eterna fidelidad de Dios.

​»Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.» Salmo 90:12

​ Finalizando este año con la seguridad de que aquel que es el Principio y el Fin está en nuestro futuro. El año 2025 fue un año de aprendizaje y de desafíos profundos que nos hicieron fuertes en la voluntad del Señor, y que nos sirvieron para crecer en nuestra fe y en nuestra determinación de seguir adelante con valentía y esperanza.