
El 24 de febrero se celebra en Paraguay el Día de la Mujer Paraguaya, una fecha que conmemora la valentía y sacrificio de las mujeres que, en momentos críticos de la historia del país, se unieron para apoyar la defensa de la patria, demostrando su compromiso con el bienestar de la nación y su disposición en superar cualquier desafío.
En 1867, durante la guerra contra la Triple Alianza, un grupo de mujeres paraguayas se reunieron en Asunción para donar sus joyas y pertenencias con el fin de financiar el conflicto. Esta acción no solo demostró su patriotismo, sino también su capacidad para tomar decisiones, superar su situación en los momentos difíciles. A lo largo de la historia, la mujer paraguaya ha demostrado un espíritu valiente y decidido.
¿Pero que significa ser valiente?
En la Biblia encontramos la historia de una mujer que, con determinación y un corazón lleno de amor eterno, se encontraba arrepentida de sus faltas. La historia de la mujer del perfume aparece en Lucas 7:36-50. Nos presenta a una mujer que unge los pies de Jesús con un frasco de alabastro lleno de perfume. Lo hace como signo de amor, arrepentimiento y entrega total. Su profundo arrepentimiento le lleva a Jesús y que por su fe ha sido salvada.
Ambas figuras comparten virtudes profundas, como la fortaleza en medio de la adversidad y la capacidad de amar sin medida, cualidades que las distinguen. Nos enseñan que el verdadero impacto no siempre se mide en el poder adquisitivo o protagonismo visible, sino en la profundidad del amor, la fe y la entrega. Son testimonios de que la grandeza se expresa en actos sencillos, pero cargados de un significado profundo y eterno.
